“Mis pies han seguido sus pisadas; Guardé su camino, y no me aparté.”

Job 23:11

Una huella es una marca que dejas en algún lugar o cosa. ¿Has pensado alguna vez en la importancia de lo que haces? ¿Has pensado que tu huella puede trascender en el corazón de una persona y marcarlo para siempre? Es tan importante entender que nuestra vida está dejando huellas en los demás. El anhela usarnos para ser una influencia para Su Gloria.

Para dejar huellas en la vida de otros, primeramente nosotros tenemos que transitar en las huellas que nuestro Señor nos ha dejado:

“Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;...”

1° Pe.2:21

NO debemos poner nuestros pies en otras huellas que no sean las de nuestro Señor. Es verdad que esto tiene una demanda muy grande, pero ninguna otra cosa traerá más satisfacción a la vida que el seguir sus huellas.

I. SIGUIENDO LAS HUELLAS DEL SACRIFICIO 1° Pe.2: 21. El sufrimiento nos es común a todos. En Cristo tenemos el ejemplo de sacrificar su gloria eterna, aquella que tuvo con el Padre antes que el mundo fuese, para hacerse como uno de nosotros. Este ejemplo que tenemos en él para seguir sus pisadas nos introduce en un desafío cotidiano.

II. SIGUIENDO LAS HUELLAS DE LA OBEDIENCIA
La obediencia de Jesús le llevó a la cruz… Filipenses 2:5-8.


“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame”.

(Mt.16:24).

No podía ser de otra manera. La vida de Jesús como ejemplo a seguir está enmarcada dentro de estas demandas, solo que “su yugo es fácil y ligera su carga”. ¿Lo seguimos de esta manera?

¿COMO PUEDO SEGUIR SUS PISADAS?

  • En comunión con Él. Juan 15: 1-5
  • En integridad. 1° Crónicos 29:17
  • En santidad diaria. 1° Pe.1:16
  • En entrega: Primero a Dios, para poder hacerlo luego a los demás. Fil.2, 3:7-9

No hay mayor satisfacción que seguir las pisadas del Maestro.