Tenemos una enorme responsabilidad de impactar vidas a través de nuestra propia vida e involucrándome en el ministerio a través de la Iglesia Local.

Dios nos formó de una manera especial a cada una de nosotras, somos una obra de arte hecha a mano y a medida por Dios…una pieza original. Deliberadamente nos hizo y formó para que le sirviéramos de cierta manera que hace que tu influencia dejando huellas en el ministerio sea única.

  • Dios nos formó antes que naciéramos (Salmos 139:13-14) y preparó buenas obras para que anduviéramos en ellas (Efesios 2:10)
  • Dios puede usar todo en tu vida.
  • Dios te capacita para dejar huellas: te da habilidades, intereses, talentos, personalidad, recursos, experiencias.

Dios quiere que dejemos huellas… pero nos equipa con lo necesario para cumplirlo.

Dejando huellas a través del:

* Evangelismo: Juan 1:35-51. Andrés es un ejemplo de un evangelista que acercaba a la gente a Jesús. Marcos 16:15

* Discipulado: “Persona      que aprende de un discípulo y lo sigue” Hechos 4:36, 9:27,11:25, 15:36-41, 2°Tm. 4:11. Bernabé…un discipulador que se puso al lado de Pablo, Juan Marcos hasta que despegaron…no se cansó, sino que persistió en ser “hombre de consolación”. Pablo con Timoteo. Mateo 28:19.

* Servicio: Juan 12:2, Lc.10:41. El ejemplo de Marta y su servicio. Gracias a lo que ella hacía…los demás podían realizar su ministerio. Matices del servicio: decoración, utilización de talentos varios. (Leer ejemplo de pag. 124 Desafío a servir)

vEnseñanza: En clases de escuela dominical, mujeres, grupos pequeños. Tito 2:4

Para meditar…

  • ¿Estoy dejando huellas en el ministerio?
  • ¿En qué áreas de servicio en la Iglesia estoy involucrada?
  • ¿Escucho y obedezco al Señor cuando me insta a hablarle a alguien de Cristo?
  • ¿Estoy “junto a alguien” discipulando y guiando en la fe?

¿Uso mis dones y talentos para la edificación del Cuerpo de Cristo?