En esta Renovación Extrema veremos ahora la nececidad de renovar nuestro servicio para el Señor.

¿Cómo debe ser mi servicio para Dios?

Con sencillez. Efesios 6:5
Una actitud interna que brota de un alma sincera que ha reconocido a Cristo como Señor y que permite que la Palabra allane sus asperezas, de modo que es capaz de mantener en orden sus prioridades.

De corazón. Efesios 6:6
Los siervos, o trabajadores deben de cumplir con sus responsabilidades de trabajo no para agradar a sus patrones, sino como siervos de Cristo.Debemos de recordar que lo que hacemos lo hacemos para el Señor—Debemos deTrabajar como si estuviéramos trabajando para el Señor (Col. 3:23)

De buena voluntad. Efesios 6:7
El Ejemplo máximo: Marcos 10:45

El servicio agradable a Dios debe ser:

  • Voluntario ( Deuteronomio 28:47)
  • Generoso ( sin reservas)
  • Alegre
  • Abundante
  • Para el Señor ( Colosenses 3:23)

¡Qué maravilloso el pensar que el valor que Dios me da no es por lo que pueda demostrar en forma exterior! ¡ Qué hermoso ánimo debe darme el saber que Dios mira mi corazón en medio de mi servicio, independientemente de cuál sea éste!

"Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón." 1° Samuel 16:7

Dios ve lo que hacemos para Él, y promete:

Propósitos: "Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano." 1° Corintios 15:58

Resultados: "No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 10Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe." Gálatas 6:9-10

Recompensa: "sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, 8sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre". Efesios 6:7-8

Por lo tanto, tomemos ánimo y continuemos, con nuestra mirada puesta en el Señor, sabiendo que tendremos la mejor recompensa: " Agradarle a Él" .