Juan 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”

Tengo una amigo en Facebook desde hace algún tiempo, y la verdad que tiene un muro espectacular, pone una cosas súper interesantes, lo veo tan feliz que hasta a veces me da un poco de envidia santa. Cuando puedo le saludo.

En las fotos que ponía se lo ve maravilloso, feliz, lleno de alegría gozando con sus amigos, disfrutando de la juventud y la verdad que me gusta saber que está bien.

Cada aporte de él simplemente me confirmaba que todo estaba bien en orden.
En realidad hacía un tiempo que mi amigo se había alejado de Dios y yo lo sabía ya que no lo veía con su esposa y en las fotos salía con otras personas y amigas. Pero bueno, a lo mejor pensaba yo, le hizo bien cambiar un poco de vida. Se lo ve tan bien que en fin.

Hasta que un día llegó un mensaje suyo muy simple que decía:


Hola Hozeh Luis!
Siento la sensación que tengo que escribirte y perdir tu ayuda. Por favor reza por mí.
Hay algo que me tiene atado...estos días estuve buscando a Dios...pero no me da paz.
En este momento siento la sensación que no puedo respirar bien.
Yo sé que él me está ayudando a encontrar un camino...
Y que la oración es muy poderosa

Comencé a escribirle y de repente llega por la guía del Espíritu Santo este texto a mi mente

Juan 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”

Bueno no voy a contar el resto de la historia ya que no es el caso sino quiero hoy hablar a todos ustedes a cerca de este texto.

No todo lo que brilla es oro

Las cosas en la vida no son como uno la ve siempre, usted puede tener un excelente muro en Facebook y unas fotos hermosas, pero créame si el muro se viera como es nuestro interior, sería un tanto distinto. Nadie pone en Facebook las fotos en donde está feo, nadie dice en Facebook estoy peleando con mi esposa, o algo parecido. Más bien ponemos cosas lindas que la gente vea.
En mi país decimos si hay pobreza que no se vea, o también pobre pero delicado.

Lo que si ponemos es cuando queremos quejarnos o estamos enojados, etc. Pero todo se tiene que ver bien.

En algún momento vamos a necesitar

Hoy tal vez no, pero en algún momento usted va a necesitar de Cristo.

Todo es una cuestión de tiempo, aunque a veces todo marcha bien y parece que mejor no nos puede ir, siempre llega el momento que necesitamos la ayuda divina y no solo eso, a veces necesitamos un milagro.

Mientras no sea necesario “Ignoramos a Dios”

Pero en tanto eso no es necesario nosotros ignoramos a Dios como si se tratara de un trámite más, como ignoramos al oncólogo (¿Sabe usted que es un oncólogo?) y lo que dice a cerca de cáncer, pero cuando enfermamos, cuanto nos interesa su opinión y quisiéramos que nos explique todo.

Los humanos ignoramos a Dios de la misma manera porque solo queremos de Él algo cuando le necesitamos, la biblia dice que nadie busca a Dios, nadie, ninguno, es más Dios nos busca a nosotros de miles de maneras algunas son simples otras complejas y difíciles de entender. Pero bendito sea ese momento que Dios trata de llamar nuestra atención y nos muestra su amor.

A mí me da mucha pena ver cuando las personas solo se acercan a Dios por una ayuda momentánea y luego sencillamente se olvidan lo que les pasó y quien les ayudó. Si eso es se olvidan de una forma tan clara que parece mentira que eso fuera verdad y luego cuando regresa aquella depresión, o aquella enfermedad o la situación que parece que cambió, no cambio, veo regresar a las personas de forma desanimadas y preguntándose ¿Dios existe? ¿Por qué me pasa esto a mí que tanto amo a Dios? Y me imagino a Dios decir: Lo tibio lo vomitaré de mi boca. Realmente pienso que merecemos lo que recibimos y es más es justo. Sí, perdonen hermanos mi sinceridad, pero es JUSTO.

“Sin Él nada podemos hacer”

Y Jesús nos dice: Juan 15:5b “porque separados de mí nada podéis hacer.

Jesús decía esto de manera clara y en un contexto muy interesante en el capítulo 14 de Juan trata Jesús de explicar cuán importante es esta unión con él y el Padre, el expresa de forma muy amorosa pero firme:

Juan 14:29 “Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis

Jesús trataba de explicar que la unión con el es lo único que puede ayudar al hombre necesitado, el mismos dice en el versículo 30 que Satanás el príncipe de este mundo nada tiene en el por lo tanto nada en nosotros

Juan 14:30 “No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí”

Los humanos entendemos que sin Él nada podemos hacer, solo cuando no podemos hacer nada y es por eso que a veces Dios nos muestra nuestros límites o mejor dicho nos muestra hasta donde podemos llegar y que en ese momento, no porque él nos haga daño, sino más bien porque nosotros estamos probando con nuestras propias fuerzas alcanzar lo que no podemos alcanzar.

Cuando nosotros pretendemos guiar el plano de nuestra vida y parece que todo va bien pero al primer viento fuerte, y cuando las olas son demasiado grandes, es allí donde nosotros “gritamos Señor ayúdanos” que estamos diciendo: aparécete, muéstrate, parece que el un Aladino que debe salir de la botella cuando solo le necesitamos.

Por interés baila el mono

Es como cuando un amigo nos busca porque necesita algo de nosotros, claro que le vamos a ayudar, para eso estamos los amigos, ¿pero solo para eso?, si alguien toca la puerta de tu vida solo cuando necesita llegará el momento que te vas a dar cuenta que algo no es justo.

¿Por qué a veces buscamos a Dios y parece que no pasa nada?
No pasa nada porque en realidad no estamos buscando a Dios estamos buscando su ayuda. Estamos desconformes, necesitamos que algo se resuelva, estamos en una situación difícil y es por eso que vamos a él.
La biblia dice que el que busca encuentra y al que golpee se le abrirá. Esa es una promesa clara y siempre valida.
Se imaginan decirle honestamente, mira Dios, yo solo necesito que me ayudes en esto pero después hazte humo de mi vida. Si para eso eres Dios, para ayudar, tu palabra dice que eres amor y bueno ámame y listo.

Decía antes no pasa nada porque en realidad las expectativas son distintas, es decir cuando buscamos a Dios necesitamos de Él y Él por su parte espera que la relación Dios Padre hijo no solo se limite a necesidades. Eso hacía el pueblo de Israel cuando trataba de buscar a Dios y cuando recibía se quejaba. Tanto fue que Dios dijo: Ya me cansé de vuestros sacrificios y reconocimiento. Si van a buscarme háganlo de corazón.

Somos infieles
¿Por qué somos los humanos tan infieles?
Somos infieles porque esa es nuestra naturaleza pecaminosa que nos caracteriza. Por ello necesitamos la ayuda de Cristo para cada día, la fidelidad es una actitud que se aprende, se ejercita, se vive y se disfruta.

No podemos esperar de Dios siendo fieles a veces, Él demanda lo mismo que pide. Fidelidad

2 Timoteo 2: 15 “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”


Sin Jesús nada podemos hacer, ¿a qué se refiere esto?

Esto se refiere sencillamente a que el príncipe de este mundo Satanás es quien gobierna el medio en el que vivimos. Efesios dice que nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados y potestades de las tinieblas.

Este mundo está gobernado por fuerzas demoniacas de Maldad. Es decir no se trata de algo sencillo, es algo bastante serio y peligroso a lo que me refiero.

Consejos:

No esperes a que el agua te llegue al cuello. Acércate a Cristo hoy.

Si te acercas a Él hazlo de corazón sincero y de forma sencilla.

Dile cada día: Señor te necesito, ayúdame.

Prepara un lugar para Él en tu vida.

Dale espacio en tus decisiones.

Permítele el gobierno.

Reconócelo en todos tus caminos

Confía en Él y Él hará

Deja que Él guíe tus pasos cada minuto, antes de caer, dile: Señor ocúpame en tu reino.

Llévale a donde vayas y no le dejes de lado.

Compártelo con tus amigos.

Él es fiel.

Ponte a orar ahora al terminar esta lectura y dile: “Señor separado de ti nada puedo hacer”.